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  • REFLEXIÓN POLÍTICA Y SOCIAL

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sábado, 4 de julio de 2020

OSCURIDAD

Por Sergio Richard Romero Nina, Ayllu chullpa- Norte de Potosí

Me preguntaron ¿por qué recibimos al sol con tanta alegría en pleno invierno?

Pienso que quizás el día donde el sol se encuentra en el punto más alejado de nuestro hemisferio, de nuestro habitad y existencia, cuando sentimos su gran ausencia, sin su luz, ni su calor. Entonces valoramos más la existencia del Tata Inti (que es un ser ancestral que estaba más antes que nuestra madre tierra, que la vida, que la humanidad, llegando a ser nuestro abuelo sol). El invierno es cuando habitamos más el frio, sentimos más la oscuridad.

Las celebraciones del 21 de junio, en el lado sur de nuestro planeta, son para evocar la esperanza de vida. Después de tanto frio, tanta oscuridad, agradecemos el retorno de nuestro sol.

El amanecer es la manifestación del regreso de la luz.

Ahora más que nunca es necesario que esta celebración recobre fuerza, porque buscamos el regreso del abuelo sol a nuestras vidas a nuestros pueblos. Sentimos que después de más de 500 años de oscuridad, ya es tiempo que el sol nos acompañe, para llenarnos de energía vital, por eso, levantamos las manos para conectarnos, tomar luz, tomar fuerza, aunque inicie el invierno, un tiempo donde la noche es más larga y el día es más corto y frío.

Buscamos caminar hacia la liberación, conquistar la autodeterminación, la recuperación de nuestros modelos de vida, de nuestro ayllu, y queremos hacerlo acompañados de nuestro abuelo sol.

Ahora, en este tiempo llamado 2020 es cuando pareciera que nuestros pueblos están sumergidos en la oscuridad, con un desorden* que nos llevó al encierro, confinamiento y al padecimiento, muerte de nuestras y nuestros seres más queridos, la tristeza nos invadió y aún no vemos llegar el amanecer.

El solsticio de invierno es un momento especial para juntarnos en familia, en comunidad, encender las fogatas y esperar al sol con ritos y ofrendas, para recibirlo con las manos al cielo esperando la conexión para tener más fuerza y calor.

Este desorden nos ha distanciado no solo entre los seres humanos si no de nuestras raíces, cayendo en la negación y desprecio de nuestro modelo de vida, de nuestra espiritualidad y nuestra ritualidad

Ahora podemos encender la luz en nuestros corazones, escuchar y hablar con el corazón abierto, para alumbrar a nuestra existencia y la de nuestras familias.

Los valores comunitarios son esas fogatas que alumbraran esta larga noche de invierno y muerte. Debemos mantenernos fuertes y unidos hasta que regrese nuevamente la luz, empezando a tomar acciones para cambiar el destino de nuestras vidas.

Debemos dirigir no sólo nuestras manos, si no toda nuestra atención a nuestras abuelas y nuestros abuelos, que por su gran sabiduría podrán darnos ese calor que necesitamos para caminar en este duelo frío e intenso.  Su sabiduría, su conocimiento y su amor serán esa compañía y ese consuelo en este tiempo de oscuridad, en este tiempo de enfermedad.

Que nuestros corazones sean la chispa, nuestros pueblos las fogatas y nuestras abuelas y nuestros abuelos las guías para sobrellevar la pandemia.  

 *Sinónimos de desorden: enfermedad, desgobierno, alteración, abandono

Foto: Alia Akzana Fernández


martes, 23 de junio de 2020

Una cuarentena individual para una sociedad colectiva: La llegada y despacho del Khapaj Niño Coronavirus a Bolivia

El presente documento nace de una iniciativa de la Asociación Departamental de Antropólogos de La Paz ADA LA PAZ que contó con el apoyo del Instituto de Investigación y Acción para el Desarrollo Integral IIADI.

Tiene el propósito de hacer una etnografía sobre las respuestas culturales, comunales y solidarias que están emergiendo en nuestro país con el propósito de contener la llegada del Covid-19, a la vez destacar la cualidad y el potencial organizativo del tejido social en Bolivia para afrontar un contexto de crisis.

Consideramos que todos los mensajes para referirse y hacer frente al Covid-19 por parte del gobierno boliviano se han pensado para una sociedad homogénea e individualizada que no da relevancia a la cualidad organizativa, comunal y solidaria existente en Bolivia.

INGRESA AQUÍ PARA LEER EL DOCUMENTO COMPLETO


domingo, 17 de mayo de 2020

SEAMOS JULA JULA

Por Sergio Nina  / Ayllu chullpa – Norte de Potosí 

A lo lejos, escuchamos un silbido. No, no son las sirenas de la policía, no es la bala asesina, es el Jula Jula[1] que con fuerza y energía nos llama al encuentro.  

Hermana, abre tu ventana y deja que este ritmo llegue a todos los rincones de tu casa, viene desde las cumbres, cerca de las estrellas, cerca de nuestra chakana, viene con ritmo vigoroso que nos llenará de voluntad, de fe y de dignidad, ya conocemos los caminos angostos empinados y rocosos,  sabemos andar en zigzag haciendo más fácil la llegada.

Los pueblos supieron caminar con un modelo de vida, en sociedades de exterminio, con modelos de hambre y de muerte.

Nuestros pueblos ya conocen el camino, el sufrimiento, dolor,  el hambre, la sed, el ardor del látigo opresor.

El Ju Ja Ju, nos llaman a encontrarnos en el  T’inku, en el círculo donde  todos somos pares, donde todos rotamos.

Las banderas blancas, las Janq’u Whipalas nos indican que ya se acerca el tiempo helado  y frio (JUYPHI PACHA), donde nuestra fuerza y valor nos ayudará a vencer y a sobrellevar esta cruda crisis, esta dura realidad.

El desafío será duro, sobrevivir será el legado de nuestra resistencia, de nuestro coraje, como el chuño o el kh´awi, aunque nos hayan pisoteado y deshidratado, prevaleceremos en el tiempo para las futuras generaciones.

Sin embargo nuestra victoria no se alimenta del odio, se alimenta del amor a la vida. Se alimenta de la búsqueda de la armonía y lo complementario. Pues nuestra vida no es para llenarla de tristezas, la llenamos de alegría.

Sol y viento en las vidas,

luna y lluvia en los corazones,

alimento y  felicidad

la buscamos noche y día.

¡Respóndeme! que te canto, ¡respóndeme! que te hablo, seamos arka e ira, seamos pares, seamos  JULA JULA, nos encontraremos y bajaremos por el camino serpenteado, llegaremos al centro de nuestros pueblos, al corazón de la tierra.

Fuente: Sergio Nina


[1] EL Jula jula, es un  instrumento musical andino, de los Laimes y Jukumanis, nativos de las regiones del Norte de Potosí; de igual manera entre las chullpas del departamento de Oruro, con frecuencia suelen encontrarse estos Jula Julas en lugares adyacentes  a los departamentos de Cochabamba y Chuquisaca, lugares donde también se los conoce con el nombre de Sokhos (cañahueca, quechuaymara). Sus características espirituales son renombradas por su música ceremonial, es especial el ritual guerrero del Tinku y otras ceremonias locales. INSTRUMENTOS MUSICALES DE BOLIVIA "ERNESTO CAVOUR ARAMAYO"

 



sábado, 9 de mayo de 2020

LLAMADO A RESÚMENES PARA DOSSIER:

“RELACIONES DE PROSPERIDAD Y PRECARIEDAD EN LA REGIÓN ANDINA: EL COMERCIO TRANSFRONTERIZO ENTRE LOS REGÍMENES ESTATALES Y LOS SUBALTERNOS”

 

Publicación en:

Diálogo Andino. Revista de Historia, Geografía y Cultura Andina (2° edición del 2021) (http://dialogoandino.cl/)

 

Editoras invitadas y sus contactos:

Juliane Müller (Universidad de Múnich, Alemania); juliane.mueller@ethnologie.lmu.de

Cecilie Vindal Ødegaard (Universidad de Bergen, Noruega); Cecilie.Odegaard@uib.no

 

Este dossier pretende reunir artículos desde la antropología, (etno)historia, geografía, sociología y afines que examinen cuestiones de estado, grupos locales y subalternos y el (neo)liberalismo bajo la lente de los flujos transfronterizos, la movilidad y el comercio en la región andina. Proponemos enfocar las fronteras nacionales como espacios eminentemente contradictorios y conflictivos, pero también potencialmente productivos desde la perspectiva de diferentes agentes (habitantes fronterizos, comerciantes y otros emprendedores, también funcionarios aduaneros y policías de frontera, así como empresarios locales y regionales). Las fronteras nacionales son territorios donde se plasman los cambios geopolíticos y geoeconómicos en la región, así como la pugna entre políticas (neo)liberales y nacionalistas soberanistas que se han generado desde el inicio de las repúblicas independientes y han resurgido en las últimas tres décadas entre los gobiernos conservadores y liberales y aquellos del “socialismo del siglo XXI”. Aunque el imaginario las asocie con una línea fija y controlada, concebimos las fronteras nacionales como filtros de selección y membranas que permiten unos flujos y detienen otros.

Proponemos un dossier interdisciplinar e internacional, abriendo un espacio de debate que pueda traspasar las discusiones nacionales en los diferentes países de América del Sur, particularmente andinos. Pensamos que es especialmente pertinente focalizar aquellos espacios fronterizos menos urbanizados, donde el intercambio es relativamente poco jerárquico y menos desigual, bien porque los flujos comerciales pueden cambiar su direccionalidad, se recalibran los circuitos socioeconómicos con cierta facilidad, o bien porque se hacen y deshacen alianzas transfronterizas, interclasistas y con funcionarios estatales. Por su relativa lejanía y ubicación remota, pero no aislada, son espacios con unos regímenes de circulación y distribución diferentes y que, en muchos casos, cuestionan el régimen del estado y el gobierno nacional. Si bien las relaciones sociales, amplias y expansivas, de los grupos indígena-campesinos se enmarcan en las oportunidades coyunturales, también estas relaciones convergen en prácticas de acumulación que se ven influidas por los flujos de prosperidad externa o del estado. En este conjunto, se están reactualizando rutas y redes comerciales regionales e históricas de corta y larga distancia. Se cruzan expectativas de reciprocidad y prosperidad de los habitantes de frontera con los intereses nacionales y regionales, así como con las políticas infraestructurales y fiscales que buscan captar, recanalizar y/o deslegitimar las formas locales o populares de riqueza y distribución.

¿Cómo podemos entender las relaciones entre diversos grupos y los representantes del estado en este nexo de flujo y movilidad? ¿Cuáles son los legados históricos y culturales de las relaciones entre el estado y los grupos locales en estos conjuntos, y cómo conceptualizar las dimensiones de cambio y continuidad? ¿Qué podemos aprender de la comparación de las experiencias de los grupos subalternos, populares e indígenas de diferentes países? ¿Cómo se construyen las imágenes de los comerciantes indígena-campesinos, y cómo se actualizan las cuestiones de género y lo (post)colonial?

Invitamos a enviar aportes, basados en trabajos etnográficos y/o archivísticos, que desde la perspectiva de los espacios, flujos e intercambios transfronterizos exploren y reflexionen acerca de los siguientes puntos:

-          Las dinámicas entre la lógica del estado y las estrategias de los grupos subalternos

-          El desarrollo económico y los procesos de acumulación y distribución  

-          La economía moral del contrabando y las relaciones o imágenes de género

-          El nexo entre flujos de mercancías y recursos, soberanía y gobernanza

-          El rol y el entrelazamiento de las élites económicas y los funcionarios estatales

-          Los efectos de las políticas (neo-)liberales en los diferentes momentos históricos

-          La apertura hacia Asia y el impacto de los mercados, productos y actores chinos  

 

Envío de resúmenes:

hasta el 31 de mayo del 2020 (200 palabras máximas) al correo juliane.mueller@ethnologie.lmu.de  y  Cecilie.Odegaard@uib.no

 

Fecha aproximada del envío de los artículos completos:

hasta 31 de julio del 2020 (serán de un máximo de 7200 palabras)


viernes, 8 de mayo de 2020

NUESTRA SABIDURÍA

Por Sergio Nina / Ayllu Chullpa- Norte Potosí

Recuerdo una ocasión que participé de un encuentro con jóvenes de distintas partes de Bolivia, uno de ellos manifestó que la whiphala la habían traído los europeos. Varios asintieron tal declaración, entonces yo pensé ¿porque les era tan fácil creer que un símbolo de nuestros pueblos lo hayan traído de afuera, que considerar al menos que era nuestro, que era parte de la gran herencia que tenemos?  Con el tiempo me di cuenta que una de las posibles respuestas es que no quieren tener auto estima.

Sí, algo tan importante y vital para la existencia del ser humano (el autoestima puede ser comparado con el agua) es muchas veces negado o ajeno a nuestra población, esta descabellada conclusión nace a raíz de que la historia boliviana ha denotado que los lideres, artistas y tanto otro personaje sobresaliente de raíz o procedencia Boliviana  siempre han querido abrazar o emular las culturas extranjeras.

Para el ser que no conoce la riqueza cultural, los conocimientos bastos que tienen las diversas naciones que habitan este país, la profundidad de conocimiento que se tiene (no solo de índole ritual o mítica), sino de modelos de vida que abarca desde lo astronómico, matemático, ambiental y entre otras tantas ciencias que se conoce hasta hoy, le será más fácil creer que lo inventaron los extranjeros.

El amor propio o la valoración propia (de su región, de su cultura, de sus raíces milenarias) es carente en estos seres, más fácil es valorar a lo ajeno.

Este 3,4 y 5 de mayo se tiene una de las grandes celebraciones de los pueblos, la fiesta de la Chakana (o fiesta de la cruz, que se ha sincretizado con la cruz de cristo), pero que en realidad es la expresión de la inspiración a uno de los elementos (símbolo) que más sabiduría contiene en sí misma.

Para muchos habitantes de este país, y no solo los extranjeros, solo verán “HORDAS” adornados con trajes típicos, que se violentan entre sí, o verán lo vernacular de una expresión cultural que se ha estilizado “El T’inku”.

No comprenderán que estas fiestas no solo es el agradecimiento por las cosechas que se ha tenido o la ofrenda de sangre que se le otorga a la pachamama.

Si no que es uno de los acontecimientos  que refleja la gran sabiduría que se ha conservado por siglos.

Puesto que estas fechas se tiene la alineación de la cruz del sur (formada por las estrellas Alfa, Beta, Gamma y Delta) más conocida como chacana. (Lajo, 2004) Es un referente de orientación de nuestros pueblos (no solo astronómica o de navegación) si no también surge como una matriz de construcción y orden territorial, como la matriz filosófica de la inspiración del modelo de vida comunitario (del ayllu)

 La Chakana o "Cruz" significa, puente, transparencia, paso, comunicación etc., está formada por dos líneas.

La Chakana sirvió  en algún momento de nuestra historia, entre otras cosas,  para la observación astronómica, la construcción de calendarios y la conceptualización y control del tiempo.

La Chakana, símbolo de máximo valor en la concepción cosmogónica de los andinos. La Chakana se utiliza para dar sustento a la estirpe y es la historia viviente, en un anagrama de símbolos, que significan cada uno, una concepción filosófica y científica de la Cultura Andina. (Lajo, 2004)

La figura de la Chakana en sus formas:

El tahuan (cuatro, cuadrado)  que nos muestra las primeras subdivisiones que se producen es el cielo y la tierra, lo de arriba y lo de abajo, el Hanan y el Urin. Luego tenemos otra subdivisión la derecha y la izquierda, el día y la noche, el Sol y la Luna, el hombre y la mujer. (Lajo, 2004)

El circulo representando el encuentro o “tinkuy”, reflejando la forma organizativa “muyu” siendo (la rotación de cargos, pero también la característica de deliberación, decisión y acción de las autoridades y las mismas comunidades), la interpretación de los ciclos naturales (rotación y traslación de la tierra, de las mismas estaciones, incluso de la vida misma). (Lajo, 2004)

El cruce de los dos elementos, el cuadrado y el círculo, conformando así uno de los mensajes más significativos de este símbolo que es la dualidad complementaria “YANATIN”.

La Chakana es ese puente que nos comunica con el conocimiento que se codifica en ella para que podamos seguir por el Qhapaqñan (ruta de los justos).

La fiesta de la cruz o Chakana llega a ser lo que algunos intentan negar o encubrir, “Que nuestros pueblos son sabios”.

El  camino es ancho, lleno de nuevos conocimientos donde nuestra guía y orientación es la chakana (codificada en la  k´anta  t´ayta), todas y todos estamos invitados a seguir este camino donde se nos manifiesta en su gran sabiduría que:

 

“LA VERDAD ES LA VIDA

QUE NOS PERMITE LA CONCIENCIA

DEL EXISTIR”

 

Fuente: Sergio Nina

 

  Bibliografía

QHAPAQ ÑAN: LA RUTA INKA DE SABIDURÍA

Javier Lajo, Lima 04 de enero de 2004


domingo, 3 de mayo de 2020

CRISIS POLÍTICA Y ÉLITE IGNARA


Por Iván Apaza-Calle
La formación del Estado y la sociedad “boliviana” se caracterizaron desde su fundación en una dicotomía opuesta. Así Estado y sociedad eran contrarios, esto se debe a que, las elites que administraron el aparato institucional tenían a las naciones “autóctonas” en sus “proyectos” políticos, o mejor dicho, en su pensamiento, como un problema, cuya solución era su eliminación y muerte lenta a partir de inyecciones migratorias desde el extranjero. Este dilema surgió desde el carácter hereditario de la colonia a la república, así el surgimiento de la nueva Bolivia estaba plagada de indios esclavos.

La mayor parte de los momentos constitutivos han sido simples brochazos de una aparente transformación y de resolución de ese viejo problema, por lo que, la guerra civil de 1899 entre conservadores y liberales, la revolución nacional del 52 y la constitución del Estado plurinacional no han resuelto completamente el problema nacional, pero sí que en esos momentos, los indios han jugado un papel importante y decisivo; ser la fuerza bruta.

A esta explicación hay que agregar el carácter de las clases políticas que administran el aparato estatal, con solo rastrear en la historia política, sean las que estuvieron gobernando o las clases políticas subalternas, no supieron pensar más que en sus intereses sectoriales, asimismo, el caudillismo y la ausencia de hegemonía han llevado a la sociedad boliviana de crisis en crisis.

Pero el problema no queda ahí, es más complejo, el mero hecho que la sociedad esté caracterizada en sus interacciones por las relaciones coloniales, y con ello el racismo, son realidades que se viven a diario, específicamente, se presentan con más claridad en las acciones y en los discursos de las clases políticas. Si los unos están en contra de los indios, los otros están en contra de los q’aras, en ambas partes lo que se ve es una mixtificación y la reproducción del orden colonial de generación en generación.

Si nos basamos en la siguiente idea: la formación de la (s) cultura (s) vienen dirigidas por la alta clase/casta, lo cierto es que ese estrato combinado está ausente, por lo que, el papel lo asumen las clases políticas, y como dijimos más arriba, esa clase desconoce la formación social boliviana, y tiene la cualidad sectaria, consecuentemente, quienes gobiernen en momentos de crisis política, dirigen el Estado o sus instituciones arbitrariamente contra quienes estén en su contra, y los discursos cumplen la finalidad de descalificar. Hay una cualidad que se nota a leguas en la clase política boliviana, esto es crear a través del discurso, un villano y un mito de los males, si en el ex gobierno del MAS era el imperio norteamericano, en el gobierno de facto es la “dictadura” de Evo Morales y su regreso. Sin embargo, ese juego político no toma en cuenta a los que supuestamente representan, así quienes sufren las consecuencias de la inmadurez de los políticos, son los ciudadanos anónimos que no tienen voz.  

En efecto, la inmadurez de las clases políticas, el desconocimiento de las formaciones sociales, el carácter del Estado y la ausencia de disensos y consensos entre partidos políticos para tomar acuerdos frente a problemas como el Covid 19 solo reproducen las formas preclaras de arbitrariedades contra la sociedad civil como la violencia y el racismo a través de las instituciones del orden.        


sábado, 2 de mayo de 2020

VIENTOS DE CAMBIO


Por Sergio Nina
Este tiempo vamos notando con mayor fuerza que estamos en otoño, porque ya vamos sintiendo los vientos suaves que nos traen mensajes.

Con los acontecimientos últimos sabemos que nuestras vidas ya no van a ser iguales: los sentimientos, los pensamientos, los hábitos (especialmente los de limpieza y de alimentación),  también nuestros lazos y acciones comunitarias van tomando un rumbo diferente, estamos sintiendo “vientos de cambio”.    

Las cosechas ya han comenzado, muchos pueblos, han retornado a sus chacras para recoger todo aquello que la Pachamama nos brinda. Mientras, las hojas van secándose, poco a poco, y cayendo. Estas hojas desparramadas en la tierra no son símbolo de muerte más bien son parte del ciclo de la vida, y pueden aportar a la vida siendo utilizadas como abono. Nos recuerda cómo, en el ciclo de la existencia, por más alto que te encuentres todos somos iguales, por que todos volveremos al suelo. Allí, dependerá de cada unx si decidimos abonar.

En el ayllu esto se nota con mayor fuerza en el camino “thaki” de servicio como autoridad, ya que cuando se va ejerciendo los distintos cargos que se tiene (respetando el muyu o turno de la rotación). Por más alto que sea el cargo, la pareja pasante sigue siendo alguien más de la colectividad. Las personas que fueron autoridades con su experiencia y conocimiento siguen aportando a la comunidad.

Un viento suave, en ocasiones sólo una briza nos trae mensajes de buen o mal augurio.
Nuestros vientos nos ayudan en el proceso de transferencia de polen de una planta a otra, el otoño  puede ser un buen momento para que podamos hacer trueque de nuestros conocimientos  a las comunidades de nuestras hermanas y hermanos (se puede compartir vía digital, en las sesiones en vivo, también escribiendo).

Los vientos nos pueden traer.

La presencia de nubosidad permite que exista humedad en las tierras de cultivo. Las nubes evitan que exista mayor radiación solar, por lo que la humedad se conserva en el suelo. La humedad es como la autoestima que es vital para la existencia. Podemos fortalecer nuestro amor propio cuidándonos y evitando que nos enfermemos.

Cuando los vientos son fuertes pueden provocar el desgaste de los suelos. Que afectan mucho a nuestra Madre Tierra, no sólo por los cultivos si no la vida que habita en ella. Esto se puede prevenir con barreras rompe vientos (como árboles).

Los malos aires han ido desgastando el Respeto por la vida (lxs seres humanos, las plantas, los animales y toda la naturaleza que nos rodea).  Nuestras acciones suelen ir provocando el rompimiento del delicado equilibrio que existe en nuestros ecosistemas, olvidando que somos parte de ellas. Nuestros modelos de existencia deben prevenir la erosión  al igual que los árboles nativos, con ramificaciones fuertes y profundas raíces, tal vez el modelo de vida comunitario del ayllu sea nuestra barrera.

El arrastre de plagas y enfermedades incluyendo malezas se previenen con la fumigación de las plantaciones rociando agua de ajo o tabaco. Asimismo, en nuestras sociedades también tenemos pensamientos, posiciones políticas, acciones que son dañinas porque sólo generan muerte. Realizar una reflexión comunitaria nos podría ayudar a identificar  a las plagas, malezas de nuestros pueblos y así tomar acciones de  prevención.

Estamos teniendo vientos de cambio.
 
Fuente: Brayan Teo Burgoa González
Llallagua - Norte Potosí 

jueves, 16 de abril de 2020

SIN VERGÜENZA

Por Sergio Nina
“¿Te quieres quedar pobre?”, “aquí no hay progreso”, “¿no quieres tener un mejor futuro?”, “debes ser un líder, un triunfador”. Son algunas de las frases que repetidamente escuchaba desde que era una wawa (un niño).


El hecho de haber nacido donde en algún tiempo fue el bastión de las luchas mineras de Bolivia; pero que también era el reflejo de su miseria, en una de las regiones que en su seno tiene al pueblo, “al ayllu”, que han resistido durante siglos.

Me quisieron hacer creer que mi procedencia no era motivo de orgullo, ya que mi madre fue una obrera, mis tíos mineros, mi abuela campesina y eso significaba que tenían las peores condiciones de vida que puede tener una persona, mis raíces eran motivo de desprecio, de vergüenza.

De todas las formas y de todas las maneras, el mensaje que me transmitieron fue que yo no debía vivir en el campo, que la única forma de alcanzar la felicidad, el éxito y la autorrealización, era “viviendo en la  gran ciudad”.

Por eso, muchas y muchos nos concentramos en obtener un título profesional o un oficio  y escapar de los “pueblos” buscando un lugar en las ciudades. Si se puede en las grandes metrópolis que hay fuera de este país, porque nos enseñaron que ahí está la felicidad, ahí está el vivir mejor. Así te lo dice la sociedad y cada vez ese mensaje es más fuerte en los medios de comunicación, que te venden ese sueño, mostrándote  los lujos y las comodidades que tienen las grandes ciudades.

Todo este tiempo han querido que pensemos que vivir en la ciudad es mejor, han querido que nos avergoncemos de nuestras raíces indígenas, de que ser campesino (que trabajar en el campo) no es digno y no es humano, de que el modelo de vida de los pueblos (del ayllu) no es una opción de sociedad.

Sin embargo, si uno nota que la primera característica de estos centros urbanos es que tienen una alta concentración de personas, por lo cual atender sus necesidades, demandas, comodidades es muy difícil. Sus altos índices de violencia y de injusticia posiblemente puedan ser justificados por que “ahí hay más personas” pero denotan la pérdida o la ausencia de valores especialmente la convivencia comunitaria.

El manejo de los residuos tanto líquidos como sólidos suelen acabar en desastres ambientales.

El acceso a servicios básicos puede ser una cuestión muy deficiente, para que puedas ejercer tus derechos como la educación y la salud tienes que luchar diariamente.

Los últimos acontecimientos nos van demostrando que vivir en la ciudad no es lo que pintaban, ya que vamos notando, con mayor fuerza, que las desigualdades son más fuertes, el peligro y riesgo es más cercano por que a mayor concentración de personas, menor capacidad organizativa, y menor cantidad de oportunidades al acceso de servicios vitales.

También vamos comprobando que las personas que viven en el campo son los que piensan y sienten de una forma más comunitaria buscando la satisfacción de las necesidades  y el ejercicio de derechos para la colectividad, que tienen  mayor capacidad organizativa, mejores prácticas de manejo de residuos, QUE SON LAS Y LOS QUE GARANTIZARAN LA ALIMENTACIÓN SANA Y ORGÁNICA.

Yo no tengo vergüenza de mi procedencia y de mis raíces si no ratifico el gran orgullo que tengo  por mis ancestras y ancestros, por el modelo de vida del ayllu que dirige mi camino.  

Soy  indio, soy campesino, soy sin vergüenza.
Fuente: Sergio Nina

martes, 14 de abril de 2020

PROPUESTA URGENTE


ACCIONES SOCIALES Y CULTURALES FRENTE AL COVID-19 DIRIGIDA A COMUNIDADES INDÍGENAS, SINDICATOS, FEDERACIONES, ASOCIACIONES, COLECTIVOS Y FEJUVE

EL CONTEXTO SOCIAL BOLIVIANO
En Bolivia, 80 % de las personas se dedica al trabajo informal, gran parte de esta gente vive al día y necesita generar dinero para poder subsistir, pues se encuentra en situación de pobreza.
La mayoría de la población boliviana tiene procedencia indígena, este origen muchas veces es causa de discriminación. A su vez, gran parte de estas personas no confía en la medicina general y recurren a la medicina tradicional.
Desde octubre de 2019, la sociedad boliviana atraviesa una polarización política que no ha logrado solucionar, esta polarización se agudiza con la crisis del COVID-19. Por esta razón, las medidas que el gobierno transitorio dispone son criticadas o celebradas, por cada uno de los polos enfrentados.
Uno de los grandes potenciales de la población boliviana es la capacidad organizativa de su población, casi todos los bolivianos pertenecen a una organización social, sea territorial (federaciones campesinas, naciones originarias y pueblos indígenas), gremiales y obreras, vecinales, e inclusive, profesionales.
El COVID - 19 y la cuarentena
A la llegada del Covid-19 a Bolivia, el gobierno impuso algunas medidas de seguridad, y pronto, decretó la cuarentena total para evitar el contagio masivo, activando un alerta general, pero además, los conflictos sociales mencionados. Las economías de subsistencia especialmente populares entraron en crisis, y se manifestó la urgencia de la sobrevivencia en una resistencia a la cuarentena. Una parte de la población boliviana, con acceso a la educación, trabajo formal y medios de información, criticó duramente a los grupos sociales que no acataban la cuarentena, se exaltaron las históricas discriminaciones coloniales, clasistas y racistas de la sociedad.
Se han desarrollado movilizaciones sociales (Riberalta, San Julián, San Borja) protagonizadas por personas que no pueden sostener la cuarentena por razones de subsistencia económica y alimentaria.
Las medidas gubernamentales evidencian una falta de conocimiento sobre las características y estrategias de sobrevivencia de la mayoría de la población boliviana, su capacidad organizativa y sus valores sociales. De tal modo, el nivel de coordinación es insuficiente e incoherente. Sus políticas generan aglomeración de personas, por ejemplo, para el cobro de bonos, rentas y otros trámites bancarios, poniendo en riesgo precisamente a la población más vulnerable, los ancianos.
La estrategia gubernamental de comunicación y concientización sobre el COVID-19, en lugar de abordar las etapas lógicas de una pandemia y socializar protocolos adecuados culturalmente; ha recurrido la estrategia de la propagación del miedo haciendo énfasis en las consecuencias más que en las estrategias de prevención, tratamiento y prueba. Desaprovechando el recurso de la comunicación como un arma potente contra el virus, desperdiciando una infinidad de recursos digitales y creativos, para llegar a una población diversa y en definitiva, derrochando el tiempo.
Las organizaciones sociales frente al COVID-19
La cuarentena logró contener la infección masiva; sin embargo, gran parte de la población ya no puede sostener su economía. Si toda esta población rompe la cuarentena en busca de asistencia, nos exponemos todos al contagio masivo.
Ante la crisis, se organizan varios grupos de jóvenes a través de redes sociales, para hacer ollas comunes y campañas de limpieza y desinfección colectiva. En varios barrios se crearon grupos en WhatsApp para la recolectar alimentos para familias que viven en extrema pobreza, muchas comunidades indígenas decidieron confinarse dentro de sus territorios para evitar el contagio, algunos sindicatos de transportistas repartieron canastas de alimentos a sus afiliados. Todas estas iniciativas se vienen multiplicando y deben ser tomadas en cuenta.
Este panorama muestra la urgente necesidad que los sindicatos y federaciones campesinas, naciones, markas y ayllus originarios, capitanías y pueblos indígena y otras organizaciones sociales se apropien del problema y sean protagonista a la hora de dar soluciones alternativas, todas ellas poseen una capacidad de respuesta a diversas contingencias de manera efectiva y están en condiciones de generar planes y  protocolos de acción que permitan sobrellevar la cuarentena y preparar un terreno menos vulnerable  para empezar a salir de la crisis.
Los planes y protocolos (reglamentos) deberían incluir mínimamente los siguientes puntos y considerar los contextos peculiares a cada caso, por ejemplo, en muchas comunidades rurales no llega el internet y las redes sociales no son adecuadas; y por otra parte, muchas familias no participan de las reuniones de sus barrios, pero sí de sus organizaciones gremiales u otras.

  1. ACTIVAR EL CONTROL TERRITORIAL
        Garantizar el cumplimiento de la cuarentena familiar y comunitaria debería ser una función asumida por las comunidades, los sindicatos, los ayllus, los barrios y zonas vecinales. La intervención policial o militar deberá ser una opción solo en casos excepcionales.

        Establecer amonestaciones a personas que incumplan, por el bien de las comunidades, los sindicatos, los ayllus, los barrios y zonas vecinales.

     Identificación de población vulnerable en la comunidad, los sindicatos, los ayllus, los barrios y zonas vecinales. como ser: familias en situación de pobreza, personas de la tercera edad sin asistencia, enfermos dependientes, personas con capacidades especiales, madres solteras y jefas de familia, entre otros. Elaborar un plan de ayuda.
     Cuidar a quienes nos cuidan: Dentro nuestras comunidades, ayllus, barrios y zonas existen personas que no pueden abandonar su trabajo porque su participación es esencial para garantizar el bienestar de la población no solo durante la cuarentena: personal médico, agricultores/as, panaderos,recolectores de basura,cajeros de supermercado, personal de limpieza de la alcaldía, transportistas y otros. Estas personas exponen su salud por lo tanto se debe coadyuvar en su labor y redoblar acciones cuidado comunitario hacia ellos.

  1. MEDIDAS SANITARIAS: LIMPIEZA, DESINFECCIÓN COMUNITARIA Y TRATO FRENTE AL COVID-19
     En muchas comunidades y barrios la medicina tradicional juega un rol importante y seguramente ya está siendo usada como coadyuvante para prevenir y tratar el COVID-19. Es momento de recurrir al conocimiento de los abuelos y abuelas sobre cómo peleaban con enfermedades infecciosas y realizar prácticas de prevención colectivas, con insumos naturales, de fácil acceso económico y sin contaminantes para el ambiente.
     Familiarizarse con los protocolos de salud emitidos por las autoridades para saber qué hacer en caso de sospecha, paralelamente preparar una estrategia o un protocolo propio, en base al cuidado y la solidaridad hacia la persona o la familia afectada, por ejemplo, preparar el espacio de aislamiento para el ser querido.

     Familiarizarse con los protocolos establecidos por las autoridades para los casos de defunción por COVID-19. A la par debería generarse un protocolo propio para afrontar en caso de urgencia sobre las medidas de protección sanitaria en el manejo del cuerpo. Un aspecto muy importante a nivel comunitario es generar una red de apoyo social, aunque no presencial que genere un ambiente de acompañamiento y contención a la familia que sufrió la pérdida, principalmente, en los ritos funerarios a través de actividades alternativas al velorio y al entierro: música, listones, dibujos de los niños, homenajes a las personas.


  1. COMUNICACIÓN Y SENSIBILIZACIÓN

       Herramientas como los grupos de WhatsApp a nivel comunitario deberían aprovecharse estratégicamente para difundir información positiva y afectiva, pese a que hay incertidumbre, estos canales deberían servir para transmitir información confiable y responsable, que refuerce la solidaridad, la organización y sensibilice a la población de la importancia de respetar las normas de seguridad como el distanciamiento social, el uso de barbijo incluso en un radio de acción cercano a nuestras viviendas. Difundir mensajes que desactiven prejuicios racistas y discriminatorios hacia ciertos segmentos de la sociedad que son más vulnerables en este contexto.
       Generar estrategias para recrear y fortalecer los lazos sociales aprovechando la tecnología para encontrar respuestas colectivas a los problemas que se vayan identificando a raíz de la crisis.

  1. CONTROL EN VENTA Y COMPRA DE ALIMENTOS
     Generar un protocolo desde la comunidad, ayllu, barrio y zona que precautele la compra y venta de alimentos, respete la distancia social y que tanto vendedores y compradores usen barbijos.

     Desarrollar estrategias zonales para garantizar una frecuencia prudente (diaria o semanal) en la oferta y venta de alimentos que evite constantes salidas y aglomeraciones de las personas y familias.

     Las directivas de los mercados, los productores y las empresas distribuidoras de alimentos deben generar planes para realizar su trabajo a la vez de respetar aquellos generados por la comunidad, ayllu, barrio y zona respetando la distancia social, uso de barbijo y aminorando el riesgo rante sus actividades.
     Recomendar y difundir prácticas alimentarias en la comunidad, ayllu, barrio y zona que contribuyen a reforzar el sistema inmunológico (consumo de frutas, hortalizas, legumbres y cereales). Al respecto, existen gran cantidad de alimentos ricos en nutrientes y accesibles al bolsillo de la población.

  1. MEDIDAS PARA LEVANTAR LA CUARENTENA PROGRESIVAMENTE
Muchos países están prorrogando la cuarentena. Sin embargo, en algún momento tendrá que ser levantada, y cuando eso pase, las medidas de cuidado y protección en la comunidad, ayllu, barrio y zona deben mantenerse y la transición debe hacerse gradualmente y de manera organizada. Para este propósito, todas las organizaciones sociales deben generar un plan donde se considere y enfatice:
     Proteger los  miembros más vulnerables dentro la familia, comunidad, ayllu, barrio y zona.
     Cumplir el distanciamiento social, lavado de manos, el uso del barbijo y desinfección de espacios.

     Manipulación de productos respetando las normas sanitarias

     Un sistema de transporte distanciado

     Coordinación constante con las instituciones municipales, departamentales y gubernamentales.
A su vez es urgente que:
     Las universidades y los profesionales se organicen a partir de sus disciplinas para brindar soluciones y respuestas urgentes a la pandemia.
  
     Las ONGs deben coadyuvar con las organizaciones sociales desde los temas que trabajan.
Se debe advertir que el gran desafío para implementar los planes y aprovechar la capacidad organizativa de la población, tiene que ver con realizar reuniones con representantes. Estas actividades pueden ser riesgosas, por lo que deben tomarse las medidas necesarias para la bioseguridad, o disponer de sitios donde puedan usar medios digitales de comunicación, con asistencia y herramientas suficientes.
Todas estas actividades y planes deben estar en estrecha coordinación con los gobiernos municipales, departamentales, el gobierno, la policía, las FFAA y el sistema médico para que tengan éxito.
Finalmente mencionar que esta propuesta es preliminar, debe ser enriquecida pensando en la participación de la sociedad organizada, los pueblos indígenas, los trabajadores, hombres, mujeres y niños, para hacer frente a la pandemia.


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